INSUFICIENCIA CARDIACA

La insuficiencia cardíaca es un padecimiento crónico degenerativo que afecta la capacidad del corazón para bombear la cantidad suficiente de sangre para atender de manera eficiente las necesidades del cuerpo. Esto significa que la sangre no puede llevar el oxígeno suficiente, así como los nutrientes para que el organismo funcione con normalidad.

La insuficiencia cardíaca puede ser originada por padecimientos actuales o pasados como una enfermedad coronaria, un infarto al miocardio o hipertensión, que han dañado el corazón y lo han forzado a trabajar más de lo habitual.

Los principales efectos de la insuficiencia cardíaca, son la fatiga, como resultado de la incapacidad de no distribuir la sangre suficiente al organismo. En segundo lugar, provoca que la sangre sea retenida esperando entrar al corazón. Esta acumulación de sangre puede generar que el fluido salga de los vasos sanguíneos a los tejidos circundantes (pulmones y abdomen) y la congestión de los pulmones.

La insuficiencia cardíaca puede manifestarse a cualquier edad, pero su frecuencia aumenta con el avance de la edad.

Se estima, que actualmente, más de 26 millones de personas en el mundo viven con falla cardíaca, cada año se diagnóstica 1 millón de casos nuevos y se asocia como la causa de muerte de 50 mil personas en ese mismo período.


Tipos Y Etapas De La Insuficiencia Cardíaca


Existen dos tipos principales de insuficiencia cardíaca:

  • Insuficiencia cardíaca crónica. Los síntomas van apareciendo paulatinamente, pero éstos tienden a agudizarse conforme pasa el tiempo. Este es el tipo de insuficiencia cardíaca más frecuente.
  • Insuficiencia cardíaca aguda. En cambio, los síntomas aparecen súbitamente y son graves en un principio, pero los pacientes mejoran con rapidez si siguen el tratamiento médico adecuado.

En cuanto a las etapas de la enfermedad, la New York Heart Association ha identificado cuatro estadios claramente delimitados:

  • Etapa I. El paciente no tiene limitaciones ya que desempeña sus actividades físicas sin sentir fatiga o falta de aire (disnea).
  • Etapa II. El paciente tiene una limitación funcional LIGERA, ya que en reposo no tiene molestias, pero las actividades físicas rutinarias le provocan falta de aire.
  • Etapa III. El paciente tiene una limitación funcional MODERADA, que no presenta molestias estando en reposo, pero algunas actividades físicas habituales como bañarse o vestirse, le ocasionan falta de aire.
  • Etapa IV. El paciente tiene una limitación funcional SEVERA, ya que presenta síntomas aun estando en reposo y es incapaz de realizar actividades físicas.

Al final, será su médico quien determine el tipo y grado de insuficiencia cardíaca que presente, si es que padece esta enfermedad.


Síntomas


Los síntomas que presenta una persona con insuficiencia cardíaca pueden variar e ir desde la disnea (dificultad para respirar), aumento de peso por retención de líquidos, pasando por la fatiga o cansancio y las taquicardias. Los síntomas se manifiestan por dos razones principales:

  • por la acumulación o congestión de líquido en el organismo, o
  • por la escasez del flujo sanguíneo en el cuerpo.

Otros síntomas derivados de la acumulación de líquidos en el organismo pueden ser el aumento de peso y la hinchazón de tobillos, muslos y abdomen. Con el fin de contrarrestar estos efectos, su médico puede indicarle reducir su ingesta diaria de líquidos o tomar algunos diuréticos.

Cuando existe escasez de flujo sanguíneo en el cuerpo, los síntomas que se presentan son: el cansancio o fatiga y mareos. Esto debido a que como la insuficiencia cardíaca reduce la capacidad del corazón para bombear la sangre, la persona no tiene suficientes nutrientes y oxígeno en sus músculos (de ahí la fatiga), presenta presión arterial baja que deriva en mareos, y su frecuencia cardíaca aumenta ya que su corazón trata de compensar la deficiencia de su bombeo a través de palpitaciones más rápidas.

En realidad, los síntomas responden en gran medida al tipo de insuficiencia cardíaca que presente el paciente (crónica o agua), y éstos pueden variar de un paciente a otro. Por eso, es importante que el paciente vigile constantemente la manifestación de estas molestias y notifique inmediatamente a su médico si detecta alguna alteración o síntoma nuevo.



Detección

Es importante destacar que solo un médico especialista podrá diagnosticar si padece insuficiencia cardíaca o no, y el tipo y estadio en que se encuentre. Para llevar a cabo esto, su médico primero evaluará su historial clínico a través de varias preguntas referentes a su estilo de vida, antecedentes familiares y enfermedades presentes o pasadas. A mayor sinceridad en sus respuestas, mayor certeza de su diagnóstico.

Luego se le someterá a una exploración física de presión arterial, sus pulmones y corazón para verificar que no existan ruidos anormales. También se le revisará sus piernas y abdomen para detectar algún indicio de inflamación.

Por último, su médico podría practicarle pruebas más específicas como una radiografía torácica, pruebas de esfuerzo en su consultorio o:


Electrocardiograma ECG, que consiste en colocar parches en diferentes partes de del cuerpo del paciente, como el pecho y sus muñecas, conectándolos después a una máquina que detecta el ritmo y la frecuencia eléctrica del corazón. Con esto, su médico podría identificar si su corazón se ha sometido a sobrecargas de volumen o de presión. También podría pedirle que lleve consigo un pequeño dispositivo por cierto tiempo (24 hrs), para captar el funcionamiento de su corazón durante sus actividades habituales.


Ecocardiografía, método en el cual puede apreciarse el corazón a través de una imagen (Ultrasonido cardiaco) que proporciona información valiosa sobre la estructura y tamaño de su corazón, sus válvulas y cómo está funcionando. Para realizar esta prueba su médico podría someterle a una pequeña prueba de esfuerzo antes y/o después de la ecocardiografía para comparar el estado de su corazón, tanto cuando está en reposo como cuando realiza alguna actividad física.



Tratamiento


A partir del diagnóstico que le haya dado su médico, éste podría elegir entre las siguientes opciones de tratamiento:

Medicamentos.

No todos los pacientes de insuficiencia cardíaca tienen que tomar todos los medicamentos hasta ahora existentes para controlar este padecimiento. Su médico más bien le indicará los medicamentos adecuados que deberá suministrase a partir de los síntomas que presente su organismo, el estado general de su salud, e inclusive, los hábitos de vida que ha venido practicando.

Entre los fármacos más comunes para combatir la insuficiencia cardíaca encontramos los siguientes:

Inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (IECA). Estos inhibidores bloquean los efectos de la hormona angiotensina II que se produce en los riñones. De esta manera los IECA relajan los vasos sanguíneos, lo que provoca que la presión arterial disminuya y el bombeo del corazón se normalice.


Antagonistas del receptor de la angiotensina II (ARA). Prácticamente tienen la misma función que los inhibidores IECA, relajan los vasos sanguíneos a través del control de la angiotensina. Pero como los ARA suelen ser medicamentos más costosos, se les receta a pacientes que no toleran los IECA.


Antagonistas del receptor de la aldosterona. Estas sustancias bloquean los efectos de la aldosterona, hormona producida en las glándulas suprarrenales que agravan el grado de insuficiencia cardíaca en los pacientes. Entre los efectos de estos fármacos encontramos que disminuyen la presión y congestión arterial, por lo que el corazón se ve protegido de cualquier complicación que pudiera presentarse.


Betabloqueantes. Los betabloqueantes estabilizan la capacidad de bombeo del corazón, al permitir palpitaciones más lentas y disminuir la presión arterial.


Digitálicos. La digoxina es el digitálico más conocido. Ésta disminuye la acumulación de líquido en el corazón y, por tanto, previene la hinchazón o edema que pudiera presentarse en el mismo. Además, es útil para disminuir las taquicardias en las personas.


Estatinas. Estos fármacos son empleados para combatir la enfermedad coronaria, pues previenen y combaten la acumulación de colesterol o placa en las arterias.


Fármacos para contrarrestar la insuficiencia cardíaca aguda. En especial, estos fármacos incrementan el rendimiento a corto plazo del corazón, al dilatar los vasos sanguíneos y permitir que éste reduzca su carga de trabajo. Generalmente estos medicamentos son administrados bajo cuidados intensivos.


Dado que las personas que padecen insuficiencia cardíaca son pacientes que necesitan medicarse por el resto de su vida, es importante que siempre pregunte y exponga a su médico cualquier preocupación que pueda tener en relación a su tratamiento. Es muy probable también que necesite tomar más de un fármaco a la vez, por lo que llevar el control de los mismos es de suma importancia para asegurar el éxito de su tratamiento. Una tabla como la que aquí le compartimos podría ayudarle a realizar esta tarea.


Medicamentos Dosis Hora Comentarios y Recomendaciones especiales

Cirugía

Habrá ocasiones en que los medicamentos no serán suficientes para combatir la insuficiencia cardíaca y será necesario recurrir a una intervención o cirugía cardíaca. Esto implica situaciones muy especificas, donde el cardiólogo decidirá si el paciente es candidato a un tratamiento quirúrgico. En la actualidad se llevan a cabo tres tipos de intervenciones que, si bien conllevan ciertos riegos, cada vez son más practicadas debido a los avances en medicina.

Cirugía de revasculación coronaria (CRC).
El propósito de esta intervención es facilitar el flujo sanguíneo a través de la manipulación de la o las arterias obstruidas para normalizar el funcionamiento del corazón.

Cirugía de recambio valvular.
En esta cirugía se extrae la válvula dañada del corazón y se le sustituye por una válvula artificial, ya sea de metal o plástico, o por una válvula de tejido humano o animal. La nueva válvula restablece el flujo sanguíneo unidireccional hacia el corazón.


Trasplante cardíaco.
Cuando se han agotado todos los tratamientos para la insuficiencia cardíaca, pero el paciente aún presenta buen estado de salud, puede sugerirse un trasplante de corazón el cual mejora la calidad de vida y prolonga la supervivencia de la persona. Sin embargo, la cirugía de trasplante conlleva una decisión importante por parte del paciente y su familia, donde deben estar asesorados todo el tiempo por su equipo médico y llevar a cabo una serie de estudios que determinaran si la persona es candidata o no al trasplante; aunado al tiempo que tienen que esperar para recibir el corazón de un donante idóneo.



Dispositivos

Gracias a los avances de la medicina, en la actualidad existe una diversidad de dispositivos médicos que ayudan a mejorar la función del corazón. Estos aparatos emiten pequeñas señales eléctricas que no causan dolor al paciente y que estabilizan los latidos su corazón.

Entre sus beneficios encontramos que no sólo alivian los síntomas de la insuficiencia cardíaca, sino que también aumentan la sobrevida de los pacientes al pasar los años. También, se ha diseñado dispositivos que envían información clínica directamente al médico tratante. De esta manera, el médico puede detectar con mayor facilidad signos de mejoría o empeoramiento en el paciente.

Marcapasos.
Un marcapasos consiste en un pequeño dispositivo metálico implantado debajo de la piel que no genera incomodidad en el paciente y que monitorea su frecuencia cardíaca. Además, cuando es necesario, el marcapasos asiste al corazón para que pueda iniciar sus latidos, a través de pequeños impulsos eléctricos que son recibidos en el lado derecho del mismo.


Desfibrilador automático Implantable (DAI).
Un DAI se asemeja a un marcapasos en cuanto a su tamaño y funcionamiento, sólo que este dispositivo está programado para aumentar sus cargas eléctricas dependiendo de la gravedad de los ritmos cardíacos que detecte: graves (cardioversión) o muy graves (desfibrilación).


Resincronización cardíaca (TRC).
Al igual que los dos anteriores, este tratamiento también estabiliza la frecuencia cardíaca a través de impulsos eléctricos, pero específicamente éste actúa también sobre el lado izquierdo del corazón, y no como el marcapasos que solo atiende el lado derecho del mismo, mejorando de forma holística su capacidad y funcionamiento.


Algunas Preguntas Para Su Médico


A continuación, se presenta una serie de preguntas, como sugerencia, que podría plantearle a su médico

  • ¿Cuáles son los efectos secundarios que pueden provocar mis medicamentos?
  • ¿A quién debo contactar si experimento un efecto adverso?
  • ¿Necesitaré una receta nueva? ¿cada cuánto tiempo?
  • ¿Cómo puedo saber si soy candidato a un trasplante de corazón?
  • ¿Qué riesgos conlleva una cirugía de trasplante?
  • ¿Cómo será mi vida una vez trasplantado?
  • ¿Cómo puedo saber si soy candidato a recibir un dispositivo médico y cuál es el idóneo para mí?
  • ¿Existen efectos nocivos al usar uno de estos aparatos?
  • Una vez implantado el dispositivo en mi cuerpo ¿cada cuánto tiempo tengo que regresar a consulta para verificar el estado y funcionamiento del mismo?
  • ¿Tengo que tomar medicamentos aunado al tratamiento del dispositivo?

Vivir Con Insuficiencia Cardíaca


Los pacientes con insuficiencia cardíaca deben estar dispuestos a cambiar sus hábitos de vida para incrementar el éxito de su tratamiento médico. Esto debido a que la insuficiencia cardíaca es una enfermedad crónica que depende de un tratamiento a largo plazo. Aquí le compartimos una serie de recomendaciones que le ayudarán a sobrellevar su tratamiento:


  • Limite su ingesta de sal, grasas y alcohol excesivo.
  • Se cree que practicar ejercicio es dañino para los pacientes con insuficiencia cardíaca, pero si se practica una actividad leve, como caminar, su organismo se llena de oxígeno y energía, lo cual propicia que la capacidad de bombeo del corazón mejore, es sumamente recomendable que cualquier tipo de ejercicio sea supervisado por su medico.
  • Lleve un control detallado de los fármacos que su médico le ha recetado. Para esto, puede apoyarse con la tabla que le hemos proporcionado en la sección de fármacos.
  • Aprenda a tomarse la presión y medir su frecuencia cardíaca de forma manual para llevar un mejor monitoreo del progreso de su tratamiento.
  • Adopte técnicas de ahorro de energía, lo cual permitirá que realice más actividades cotidianas, como trabajar e inclusive tener relaciones sexuales con su pareja. Puede emplear las siguientes técnicas, aunque siempre es recomendable preguntar directamente a su médico qué puede y qué no puede hacer. Técnicas:
    • Durante el día, alterne períodos de descanso con períodos de trabajo.
    • Se recomienda que no realice movimientos bruscos, sino movimientos lentos y fluidos para evitar la fatiga.
    • Evite realizar actividades justo después de comer o cuando experimente demasiado frío o demasiado calor.
    • No realice actividades que le demanden un esfuerzo excesivo.

Recomendaciones Para Cuidadores

En todo tratamiento clínico, los pacientes encuentran un valioso apoyo en sus familiares y amigos. Ellos deben mostrar comprensión y cuidados para sobrellevar los cambios que el tratamiento genera en la vida del paciente que van desde encontrar dificultad para llevar a cabo sus tareas diarias debido a la fatiga y disnea, hasta acostumbrarse a tomar varios medicamentos al día y realizar cambios en su dieta.

Si es usted familiar o amigo de un paciente con insuficiencia cardíaca, estos consejos podrían serle útiles:

  • Apoye a su paciente planificando y recordándole la dosis de medicamento y qué fármacos debe tomar.
  • Cuando lo acompañe a sus citas médicas, puede anotar las recomendaciones del médico en una libreta especial y hacer preguntas sobre el proceso del tratamiento.
  • En cuanto a los cambios en la dieta, puede adoptar las recomendaciones médicas para cocinar con menos sal y menos grasa para toda la familia, o preparar los alimentos con poca sal y luego cada miembro puede añadir la cantidad que desee en su plato.
  • Anime a su paciente a mantenerse activo sin exceder su límite de esfuerzo, pues está comprobado que el ejercicio físico moderado disminuye las molestias de la enfermedad y aumenta los niveles de energía en el cuerpo.
  • Si el paciente se cansa en sus actividades habituales, como al bañarse o vestirse, procure que descanse un momento para luego reanudar sus labores.

Grupos De Pacientes


En muchos países existen grupos de apoyo conformados por personas que padecen insuficiencia cardíaca y que encuentran en éstos un espacio donde compartir sus preocupaciones y experiencias acerca de su tratamiento. En estos grupos, por ejemplo, un paciente trasplantado puede compartir su experiencia a otro paciente que está pensando en trasplantarse; o se intercambian experiencias de tal o cual dispositivo o medicamento.

La dinámica que se genera en los grupos de pacientes es muy rica y hay quienes afirman que es una gran herramienta para afrontar las dificultades de carga emocional que se presenta en cualquier tratamiento clínico de una enfermedad crónica.




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